Alimentación del recién nacido: qué hacer cuando la madre no puede amamantar a su bebé

Esta semana me contactaron para apoyar en el caso de un bebé recién nacido que había quedado huérfano y no podía recibir la leche de su madre. ¿Qué hacer en esta situación? ¿Como apoyar a la familia? ¿Cuales son las opciones que tiene esta familia para alimentar a su bebé? Al darme cuenta de la falta de información que hay sobre este tema me he animado a escribir esta nota.

Todos sabemos de los beneficios de la leche materna, pero qué pasa cuando la madre no puede alimentar a su bebé como en el caso que se presentó esta semana o cuando la madre no logra establecer la lactancia. Creo que lo realmente importante es que a cada familia se le de toda la información necesaria para poder tomar una decisión responsable e informada. No es mi intención recomendar ningún tipo de alimentación alternativa, solo hacer un repaso de las opciones que existen.

LA FORMULA COMERCIAL

La fórmula comercial se viene desarrollando desde 1867 y sus componentes han sido analizados para ser un alimento artificial que intenta imitar los componentes de la leche humana. La fórmula ofrece al bebé la nutrición básica que necesita, sin embargo no es un reemplazo exacto para la leche humana.

Se han hecho múltiples estudios que analizan los efectos del uso de la fórmula comercial a mediano y largo plazo. Algunos de los riesgos más frecuentes de su uso son las alergias, problemas de asma, obesidad y problemas digestivos. En general los bebés alimentados con fórmula comercial tienen más problemas de salud que los bebes amamantados o que reciben leche humana. La razón principal es que la formula no ofrece al bebé los anticuerpos que protegen al sistema inmune.

COMPARTIR LECHE MATERNA

Los beneficios de la alimentación con leche materna de otra madre son los mismos que ya conocemos. Protege al bebé contra infecciones, enfermedades y es un laxante natural para el recién nacido. Garantiza el crecimiento y buen desarrollo del niño. Protege al niño de alergias, enfermedades de la piel, desnutrición, obesidad, diabetes juvenil y deficiencia de micronutrientes.

La OMS y UNICEF recomiendan que cuando no es posible que la madre amamante a su hijo, la primera opción sea el uso de leche humana de otra fuente. Mencionan que los bancos de leche deberían estar disponibles en todas las situaciones (resolución conjunta de 1980).

Las mujeres han compartido su leche desde siempre a través de amas de cría, su empleo se remonta a la prehistoria. Hoy en día existen en muchos países plataformas que informan y apoyan el compartir de la leche materna (ya sea a través del amamantamiento directo o del intercambio de leche) y lo promueven como una opción segura, viable y económica. Existen también los bancos de leche pero desafortunadamente son pocos y suelen funcionar para casos de emergencia y generalmente no son una opción viable a mediano o largo plazo.

Es importante tener en cuenta que al ser la leche un fluido corporal el mayor riesgo de compartirla es la transmisión de enfermedades. Además, la leche materna puede contener otras sustancias que haya consumido la madre como medicamentos, alcohol, drogas, tabaco, etc.

¿Qué hacer entonces para eliminar los riesgos de compartir leche materna? Una opción es utilizar los bancos de leche que aplican un estricto protocolo para otorgar todas las garantías sanitarias al proceso. En los casos en los que el uso de la leche de bancos no es posible, muchas familias optan por recibir leche de otras madres que conocen (como familiares y amigos) o que conocen a través de las plataformas de intercambio de leche. Estas plataformas generan una red de familias que desean compartir su leche y están basados en el principio de que las familias son capaces de tomar decisiones informadas. Estas plataformas promueven esta opción como viable a largo plazo (hay madres que han alimentado a sus bebes hasta los dos años con este método) e instan a los usuarios a seguir las siguientes directrices para hacer del intercambio de leche una opción segura:

– Tomar una decisión informada: se deben conocer todos los riesgos y beneficios de todos los métodos de alimentación para niños y bebés.

– Hacer un análisis del donante: es importante conocer el estado de salud y estilo de vida de la donante (alimentación, uso de medicinas, uso de drogas y tabaco, etc.) y pedir que se haga una analítica para descartar la presencia de infecciones como la hepatitis B, C, VIH y sífilis.

– Manejo seguro de la leche: las madres y las donantes deben manipular la leche con las manos y equipo limpios y utilizar métodos de almacenaje apropiados.

– Si aún existe duda sobre la procedencia de la leche, se debe pasteurizar.

Nota: la pasteurización casera (“flash heating”) elimina bacterias e inactiva el virus del VIH. Sin embargo no está demostrado que inactive otro tipo de virus. Los bancos de leche realizan un método de pasteurización especial que, a diferencia de la pasteurización casera, inactiva la gran mayoría de virus y bacterias. Es importante mencionar que aunque la pasteurización mantiene la mayor cantidad de las propiedades de la leche reduce la cantidad de inmuno-proteínas de la misma.

PRODUCCIÓN DE FORMULA CASERA

Existen mujeres que al no poder amamantar, producen la fórmula que le dan a sus hijos en casa. De esta manera se aseguran que su bebé reciba una alimentación natural y de calidad. La mayoría de las fórmulas caseras que se producen se basan en leche fresca o en productos vegetales, cereales o nueces. Estos productos por si solos no contienen todos los nutrientes que necesita el bebé para un desarrollo completo y por lo tanto deben complementarse con otros productos para intentar imitar el perfil nutricional de la leche materna.

Si se decide alimentar a un bebé con fórmula casera es necesario recordar que la producción de una fórmula casera que no contenga los nutrientes apropiados (vitaminas, minerales, grasas y proteínas que puedan ser digeridas por el bebé) puede poner en riesgo la salud y el desarrollo del bebé. Por estas razones es muy importante consultar a un pediatra o nutricionista para verificar que la leche que se produce en casa está aportando al bebé los nutrientes necesarios.

BIBLIOGRAFÍA

1. Asociación “Eats on feets” www.eatsonfeets.com
2. Asociación “Milkshare”www.milkshare.birthingforlife.com
3. Asociación “Human Milk 4 Human Babies”www.hm4hb.net
4. Asociación “La Liga de la Leche” www.llli.org
5. UNICEF www.unicef.org
6. Revista “Parenting” www.parenting.com
7. The Weston A. Price Foundation www.westonaprice.com
8. Journal of Human Lactation. Immunologic Factors in Human Milk: The Effects of Gestational Age and Pasteurization. Álvaro Koenig, et al.
9. Journal o perinatology. Donor Human Milk for Preterm Infants. Wight
10. US National Institute of Health. Effect of Flash-heat Treatment on Immunoglobulins in Breastmilk. Caroline J. Chantry, et al.
11. UC Berkeley News. HIV in breastmilk killed by flash-heating