Mas allá del respeto en el parto, que es esencial, como tomar las riendas y vivir plenamente el parto

1. Tomar control de nuestro embarazo: el excesivo control prenatal puede sumir a las mujeres en una continua situación de riesgo que aumenta el miedo al parto. Debemos ver nuestro embarazo como una etapa natural y confiar en las señales que nos da nuestro cuerpo.

2. Asumir un rol activo: la capacidad de la parturienta de decidir y actuar libremente es esencial. La confianza de la mujer esta influenciada por el grado de iniciativa y decisión que tenga la madre acerca de lo que quiere para su parto.

3. Reconocer que el parto es un proceso fisiológico natural: debemos conocer como funciona nuestro cuerpo para poder confiar en nuestra capacidad para parir plenamente.

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4. Reconocer el parto como una experiencia plena, como un momento que tiene el potencial de ayudarte a crecer y alcanzar una plenitud espiritual. El parto está repleto de sensaciones que dependiendo de cómo lo veamos serán positivas o negativas. El parto es parte de nuestra sexualidad y debemos verlo como una continuidad de nuestra vida sexual. Por ejemplo, dice Michel Odent que el mecanismo que activa la eyección del flujo de la vagina durante el coito es el mismo que el reflejo de eyección de la leche y que el reflejo de contracción de los músculos uterinos para el parto. El movimiento normal del útero es el mismo que el que se realiza durante un orgasmo.

5. Eliminar el miedo al parto. El miedo es algo aprendido que por tanto se puede desaprender, la información es una de las mejores armas contra el miedo.

Consuelo Ruiz, obstetra española promotora del parto natural y en casa, dice que saber o no saber se traduce en sufrimiento o trabajo. Que el parto produce dolor porque las mujeres no saben lo que tienen que hacer y en su nerviosismo suelen hacer todo lo contrario, es decir, movimientos antinaturales que impiden la evolución normal del parto. El dolor proviene de un reflejo condicionado. Se debe pensar en la contracción uterina con su papel y sentido verdadero, como representante del trabajo y no de la enfermedad de un órgano.

6. Conocer el proceder del personal sanitario que nos acompaña y dar a conocer nuestros deseos. En este sentido, redactar un plan de parto puede ayudar y puede ser crucial para disminuir el umbral del miedo.

Cual debe ser la posición del profesional que buscamos: Debe ser capaz de ponerse en segundo plano, transmitiendo seguridad y confianza a la mujer y potenciando su autonomía. Debe saber respetar la fisiología del parto, proveyéndole a la mujer de libertad de movimiento, privacidad e intimidad y disminuir al máximo las intervenciones médicas. La OMS en sus recomendaciones para un parto normal dice que los profesionales sanitarios deben facilitar toda la información para que cada mujer pueda elegir el tipo de parto que prefiera.

7. Procurar un ambiente adecuado: un entorno cálido, relajado, intimo y seguro generan la producción de oxitocina natural.

El obstetra Grantly Dick-Read en su libro sobre el dolor en el parto menciona:

La oxitocina natural relaja a la mujer para que el útero pueda hacer su trabajo. Si se deja trabajar al útero (dejándonos llevar y estando relajadas y dispuestas) la contracciones no son dolorosas. En la contracción normal de parto, el útero se encoge lentamente de arriba hacia abajo y luego hace una pausa de descanso. En las contracciones anormales (cuando la mujer tiene miedo, esta tensa y estresada) el útero se contrae en bloque a través de un movimiento brusco y espasmódico.

Cuando hay relajación y ausencia de miedo el parto es mas placentero. Hay que dejarse llevar durante el parto porque son las estructuras primitivas de nuestro cerebro las que hacen el trabajo, nuestro útero trabaja por si sólo, solo debemos dejarlo trabajar, relajándonos y dejándonos llevar. Debemos confiar en que el cuerpo sabe!

Por otro lado, debemos disminuir los agentes que causan miedo y estrés ya que esto aumenta la producción de adrenalina que tiene efectos antagónicos a los necesarios para parir. Cuando hay miedo, surge automáticamente el mecanismo de alerta y huida que no permite el progreso normal del parto. El miedo puede dificultar el parto hasta el punto de pararlo.

Bibliografía:
Laura García Carrascosa. El miedo al dolor en el parto y como afecta a su desarrollo. Importancia del parto natural. Octubre 2010