El desarrollo de la motricidad en libertad

Cuando me quedé embarazada por primera vez un fuerte instinto de protección se activó en mí. Desde ese momento inicié un búsqueda de respuestas sobre como acompañar de manera respetuosa a este ser que me había elegido como su madre. Y esa búsqueda, que aún continúa, me ha llevado por caminos maravillosos e intensos. Uno de ellos fue el descubrimiento del desarrollo de la motricidad en libertad.

Hoy quiero compartir con ustedes lo que aprendí y como lo hice pues definió un antes y un después en mi comprensión de los procesos de desarrollo y aprendizaje de los bebés y los niños. La clave es siempre el respeto, debemos permitir a nuestros hijos desarrollar su iniciativa, curiosidad, creatividad y autoestima a través del impulso a su autonomía. Criar con apego y amor no significa sobre-proteger a nuestros hijos, debemos dejarlos ser ellos mismos.

Cuando mi primera hija tenía 9 meses fui a un taller fantástico de crianza respetuosa y una de la cosas que se dijeron en ese taller y que cambió por completo mi actitud fue que debemos respetar la autonomía de los bebés, empezando por permitirles el desarrollo libre de su propia motricidad, “atándonos” las manos para no interferir en su propios procesos. Respetar sus tiempos, para girarse, sentarse, gatear, ponerse de pie, etc., manteniéndonos como observadores de un proceso natural que sigue su curso con perfección si lo dejamos ser con independencia. Me llamó mucho la atención pues pensaba que estaba ayudando a mi hija a desarrollarse cuando la giraba de un lado al otro, la sentaba utilizando almohadas y hasta la ponía a veces a 4 patas para que gatee. Este es el gran paradigma actual de la estimulación precoz, sin embargo lo que estaba haciendo yo era obstaculizar su desarrollo motriz al no permitirle hacer todos estos movimientos por si sola cuando su cuerpo y su mente estuvieran preparados para hacerlos. Al cambiar yo de actitud, mi hija, que tenía 9 meses y casi no gateaba, se puso manos a la obra y fue libre de hacer con su cuerpo lo que quería y podía y fue hermoso ver que es cierto que los bebés lo hacen todo solos si los dejamos.

Con mi segunda hija lo tenía claro y fue aún más impresionante ser espectadora en primera fila de su magnífica capacidad para adaptarse a los cambios de su propio cuerpo y ver como ella misma iba logrando hacer cada movimiento por sí sola. Una de las cosas que más me llamó la atención es ver cuan persistente podía ser repitiendo una y otra vez los mismo movimientos antes de lograr los grandes pasos que en nuestra sociedad son considerados los logros (giro hacia delante, hacia atrás, sentarse, reptar, gatear, ponerse de pie y caminar) y ver que para ellos antes de llegar ahí hay muchas otras etapas que no se deberían perder pues son esos pequeños pasos los que hacen que el paso final se de con firmeza y seguridad. Otra cosa que me llamó la atención fue ver cuando independiente era mi hija a nivel motriz pues se sentía muy a gusto estando en el suelo mirando sus manos, moviendo la cabeza, experimentando con su cuerpo y luego reptando, gateando, etc.

Cuando intervenimos en el desarrollo motriz de nuestros hijos poniéndolos o “ayudándolos” a estar en posiciones a las que no han llegado ellos por sí solos lo que hacemos es evitar o eliminar estos pasos que son esenciales para el desarrollo psicomotor e intelectual de los niños. Además, eliminamos su iniciativa y motivación hacia el propio aprendizaje y esto se verá reflejado en el futuro desarrollo del niño y el adulto. Para mi fue “sanador” hacer el cambio del paradigma de “el bebé no puede sólo, hay que ayudarlo y estimularlo para que se desarrolle” a “el bebé puede hacerlo solo, hay que acompañarlo respetuosamente protegiendo el ambiente en el que se encuentra para que se sienta seguro y pueda desarrollarse”. Esta actitud me ha ayudado para comprender y acompañar a mis hijas en muchas otras facetas de su desarrollo.

Un libro fantástico que me resolvió muchas dudas y me dio la seguridad que necesitaba para dejarme llevar fue “Moverse en libertad, el desarrollo de la motricidad global” de Emmi Pikler. Aquí les dejo un pequeño resumen de este libro para su disfrute. Si pueden hacerse de uno se los recomiendo!

libro Emmi Pikler

Este libro es el resultado de muchos años de estudio, de experiencia y de investigación de la pediatra Emmi Pikler tras la observación continua del desarrollo motor de los niños educados en el Instituto Loczy en Budapest. Los resultados de su investigación son los siguientes:

En condiciones ambientales favorables el niño pequeño consigue por sí mismo, por su propia iniciativa, con movimientos de buena calidad bien equilibrados, volverse sobre el vientre y después, pasando por rodar, el reptar y el gateo, sentarse y ponerse de pie. Manipular al niño, forzándole así a mantenerse es estas posiciones con torpeza, con un equilibrio muscular y tónico desorganizado, impidiéndole llegar a formas de movimiento cada vez más activamente elaboradas por su propia iniciativa, es una práctica que no sólo no favorece el desarrollo infantil sino que resulta perjudicial. El perjuicio causado por las posturas impuestas no se limita al desarrollo de su motricidad, sino que también influye desfavorablemente en su desarrollo psíquico y en el desarrollo de su personalidad. Se reconoce que el movimiento activo del niño, cuya iniciativa asume él y que él mismo ejecuta, posee un papel preponderante en el conocimiento de su propio cuerpo, en la autoconciencia, en la percepción de su propia eficiencia, en el aprendizaje y en el reconocimiento espacio-temporal del entorno en general. Cada posición en la que el adulto coloca o mantiene al niño representa en cierta medida una limitación para éste; de una manera u otra, constituye un obstáculo para sus movimientos.

El movimiento y el desarrollo psíquico

El movimiento representa una parte esencial de la actividad de los niños en sus primeros años, especialmente los cambios de postura y desplazamientos. Hoy en día se le concede cada vez más importancia a los movimientos activos en relación con el desarrollo de otra funciones psíquicas. Por ejemplo, en el conjunto visión-prensión u orientación del gesto, la coordinación no se desarrolla de un manera adecuada cuando la mano, los brazos, limitados en sus movimientos, no participan en la experimentación de lo que el niño ve o en la comprobación y en el ajuste de las representaciones elaboradas en el curso de estas experiencias. La inhibición de estas sensibilidades obstaculiza los procesos de aprendizaje y el reconocimiento del entorno.

Rasgos problemáticos del desarrollo motor resultantes de la “enseñanza” de los movimientos

  • Cuando manipulamos a un niño para forzar ciertos movimientos, el niño se halla continuamente “clavado en un sitio”, inmovilizado, reducido a una misma postura pues no sabe como cambiar de posición o desplazarse por sí mismo.
  • Todas las posturas nuevas son experimentadas con una coordinación mala, a menudo con crispaciones y tensiones. En estas posiciones queda roto el equilibrio global de la musculatura.
  • El niño continúa dependiendo de la ayuda del adulto para moverse hasta que no logra caminar por sí solo (por lo menos el primer año de su vida).
  • El niño en esta situación muchas veces se encuentra inquieto, insatisfecho y descontento. Por esta razón le exige al adulto que le cambie de posición constantemente.

Condiciones para garantizar la libertad de movimientos

  • Poner al niño pequeño ropa que obstaculice lo menos posible sus movimientos.
  • Proveer del espacio adecuado según la edad del niño (el espacio va creciendo mientras el niño crece).
  • La superficie sobre la que se pone al niño debe ser firme, plana y consistente (colchones o colchonetas duras, donde el niño que no se hunda). No se debe usar almohada o levantar la cabeza del bebé artificialmente.
  • Debe haber cerca al niño juguetes para estimular sus movimientos. Los juguetes deben ser adecuados para su edad de tal manera que el niño los pueda coger por sí mismo, sin ayuda de los adultos.

El desarrollo de los grandes movimientos motores basado en la propia iniciativa del niño (Figura 3, página 68)

desarrollo motriz

Bibliografía

Emmi Pikler. Moverse en Libertad, desarrollo de la motricidad global (1969). Editorial Narcea, Madrid.

One thought on “El desarrollo de la motricidad en libertad

  1. When someone writes an paragraph he/she maintains the plan of
    a user in his/her mind that how a user can understand
    it. Therefore that’s why this post is outstdanding. Thanks!

Comments are closed.