¿Porqué no quieren ir al cole mis hijas?

La respuesta es muy sencilla, porque no les gusta. Es más, mi hija de dos años me dice: “no gusta cole mío”. ¿Y porqué no les gusta? Esa es la pregunta importante que me hago y me respondo cada día. Porque los colegios son una necesidad de los padres no de los niños y están diseñados para hacer felices a los adultos, no a los niños.

Es esencial que como padres empecemos a promover el respeto a los procesos de aprendizaje de los niños en el sistema educativo. Cito a Rebeca Wild para describir la educación adaptada a las necesidades de los niños… “para que los niños se entreguen libre y gozosamente a sus propios procesos de desarrollo los adultos debemos proveerles de un entorno preparado, activo, libre y no directivo que contenga límites útiles y lógicos”. La visión educativa de Mauricio y Rebeca Wild, desarrollada desde 1977 en la Fundación Educativa Pestalozzi en las cercanías de Quito, Ecuador, tiene como raíz el respeto por la iniciativa y el plan interno de los niños y adolescentes y como finalidad facilitarles un entorno en el que puedan “educarse a sí mismos”.

Les dejo el link de una entrevista a Rebeca Wild sobre libertad y límites:
http://laeducacionactiva.blogspot.com/2013/01/rebeca-wild.html

Los Wild fueron pioneros en el desarrollo de la escuela alternativa, pero por suerte hoy en día no son los únicos. Cada día se gestan en el mundo nuevos proyectos educativos alternativos… seguro tienes uno cerca y, si no es así… ¿te provoca gestar escuela?

Les aconsejo ver la web de Reevo, es una Red de Educación Viva, un proyecto para construir un espacio web que promueve iniciativas vinculadas a la educación, que se centran en el aprendizaje y pleno desarrollo de los seres humanos en comunidad respetando su vida, su cultura y su entorno.

http://www.reevo.org/

Yo por mi parte estoy intentando diferenciar mis necesidades de las de mis hijas e inicio esta etapa de cambio “escuchándolas”. ¿A donde nos llevará esta nueva etapa? No lo sé. Seguro iremos por caminos intensos, como siempre, pero como vamos de la mano llegaremos a buen puerto seguro.