¿Estoy de parto? Como saber reconocer las señales de nuestro cuerpo al final del embarazo

El inicio del parto se puede dar entre la semana 37 y 43 de embarazo y el momento en que sucede es siempre un misterio ya que cada mujer y cada bebé son distintos y únicos. La fecha probable de parto es sólo referencial ya que sólo el 5% de los bebés nacen naturalmente en esta fecha. Estudios recientes demuestran que, aunque el mecanismo específico es desconocido, es el bebé el que le da una señal al cuerpo de la madre para que se inicie el parto y esto sólo sucede cuando el bebé se siente preparado y está maduro para sobrevivir fuera del útero de su madre. Es por esto que es tan importante que no se induzca el parto a menos que hayan señales muy claras de sufrimiento fetal o de que la continuación del embarazo es dañina tanto para madre o bebé. Pensemos que el momento en el que nacen es una de las primeras decisiones importantes del bebé y es nuestra responsabilidad como padres y profesionales respetar al bebé y esperarlo todo el tiempo necesario. La realidad es que, en la mayoría de los casos, si el bebé se encuentra a gusto adentro del útero materno aún no está preparado para nacer.

Dejando de lado el tema de la fecha probable de parto y la inducción, de lo que seguro hablaré con más detalle en algún otro post, en esta ocasión quiero compartir con ustedes cual es el mecanismo natural de inicio del parto y cuales son las fases del mismo. La idea es que sepamos como funciona nuestro cuerpo y que señales nos da en cada momento y así poder tomar decisiones sobre como y donde queremos estar en cada etapa, sentirnos seguras y confiadas para vivir nuestro parto con consciencia.

Cambios que ocurren en las últimas semanas del embarazo

(a partir de la semana 37 sucede todo esto con más intensidad)

El cuerpo de la madre se empieza a preparar para el parto. Esta preparación incluye las contracciones de Braxton Hicks que son suaves e irregulares (este tipo de contracciones se inician en la semana 30 del embarazo). Muchas veces están contracciones vienen acompañadas de dolores similares a los cólicos de regla y presión en la pelvis. Todo estos es normal y nos dice que nuestro cuerpo y nuestro bebé se están preparando para el parto, sólo eso, el parto puede estar a días o semanas de ocurrir. Estas señales no necesariamente son percibidas por la madre ya que algunas mujeres llegan al momento del parto sin haber sentido ninguna de ellas.

Otra cosa que sucede en esta etapa preparatoria es que muchas mujeres sienten la necesidad de “preparar su nido” y están activamente trabajando en casa para sentir que tienen todo listo y preparado para recibir al bebé.

bebe a término

Figura 1: Bebé a término

Cambios que ocurren de cara al parto

Desprendimiento del tapón mucoso

Cuando el bebé se siente preparado para nacer se inicia en el cuerpo de la madre una cadena de señales que siguen preparando la llegada del parto. El cuello del útero de la madre se va suavizando y soltando y muchas veces este reblandecimiento viene acompañado de la liberación total o parcial del tapón mucoso. Si no te sucede no hay de que preocuparse, hay mujeres en las que el tapón mucoso no se desprende hasta el momento del parto.

El tapón mucoso es la sustancia gelatinosa transparente que sella y protege el cuello del útero del exterior. Al desprenderse, el tapón mucoso se puede ver como una sustancia gelatinosa que va del blanco al marrón rojizo. El tono rojizo es normal ya que en algunos casos se rompen algunos capilares al desprenderse. Su desprendimiento indica la proximidad del trabajo de parto, pero esto puede suceder horas o días más adelante.

Cuando sucede no hay que alarmarse, hay que seguir esperando con tranquilidad a que nuestro cuerpo continué el proceso.

tapon sencillo

Figura 2: Desprendimiento del tapón mucoso

Rotura de aguas, rotura de fuente

Algunas veces, la presión del bebé genera la rotura de la bolsa amniótica y la eliminación parcial del líquido amniótico. Si la rotura es franca, la madre sentirá el descender de una gran cantidad de líquido. Si la rotura es pequeña, se sentirá como el líquido va cayendo de a pocos. La clave para diferenciar el líquido amniótico de la orina es que la salida del líquido es involuntaria, va descendiendo sin que nosotras podamos evitarlo. Después de romperse la membrana el bebé taponea el cuello del útero y evita que se pierda más liquido. Por eso el bebé no estará seco pues su propio cuerpo hace de tapón y además el líquido está continuamente produciéndose.

El trabajo de parto no comienza necesariamente con la rotura de la membrana amniótica (tan sólo ocurre así en un 10% de los partos). Es más, si no se interviniese a través de la inducción, el 66% de las parturientas alcanzaría la dilatación cervical completa con las membranas intactas.

La razón por la que la rotura de aguas es tan “preocupante” es que al romperse la membrana, el bebé queda expuesto a todos los agentes infecciosos del exterior del útero (desde las bacterias de la vagina de la madre hasta las bacterias del mundo exterior). La clave en estos casos es no exponer a tu bebé a situaciones donde puedan ingresar infecciones, por eso es esencial evitar tactos vaginales, baños de tina o lavados vaginales, entre otras cosas.

El líquido debe ser transparente o blanco opaco. También puede contener restos de sangre y esto es normal.

Si el líquido está teñido de color verde o marrón, quiere decir que contiene meconio (caca del bebé) y puede ser una señal de sufrimiento fetal. En estos casos es recomendable consultar inmediatamente a tu médico para que pueda hacer un seguimiento al bienestar del bebé y descartar sufrimiento fetal.

Siempre que se sigan estas recomendaciones, las aguas estén limpias y el bebé esté encajado se podría esperar al inicio natural del parto. El trabajo de parto activo se inicia generalmente en las siguientes 24 a 72 horas. Cuando hay rotura de bolsa es importante que te pongas en contacto con los profesionales que te acompañaran para que juntos tomen decisiones sobre hasta cuando se puede esperar para el inicio natural del parto (sin inducción).

Hay mujeres que no rompen aguas antes del parto y esto es normal. Inclusive hay bebés que nace con la bolsa intacta a los que se les llama niños velados pues están cubiertos de la membrana blanquecina.

Pródromos (pre-parto)

Son las contracciones al inicio del proceso que van a lograr el borramiento del cuello del útero y el inicio de la dilatación del mismo (ver figura 3). Con el avance del proceso, estas contracciones se van haciendo regulares y van aumentando su intensidad aunque durante esta etapa las contracciones generalmente son poco intensas, duran de 20 a 60 segundos y su frecuencia puede variar desde cada 20-30 minutos al inicio y cada 4 o 5 minutos al final. Todo esto es referencial pues cada mujer es distinta y su parto puede variar. Sin embargo una gran mayoría de mujeres sigue generalmente este patrón. Una mujer se considera que aún está en pre-parto hasta los 2 o 3 cm de dilatación del cuello del útero.

El tiempo para que esto se realice varía de una a otra mujer. En algunas es un proceso lento que puede tomar semanas. Algunas mujeres pueden estar días con una dilatación de 1 o 2 cm antes de ponerse de parto. En otras esto puede suceder en horas.

Hay mujeres que sienten esta etapa, que puede durar horas o días, muy intensamente y otras pueden no sentirla del todo. Algunas mujeres pueden tener diarrea o vomitar. Esto es normal pues el cuerpo esta “vaciando” los órganos y limpiándose para favorecer el trabajo de parto.

En estos casos no es necesario ir a la clínica u hospital, podemos estar tranquilas en casa pues aún el parto no se ha iniciado. Si el cuerpo te lo permite es importante descansar para tener mucha energía para el momento del parto activo. La actividad física en esta etapa no ayuda ni fomenta el parto, la mujer debe seguir sus instintos y hacer lo que el cuerpo le pida. En la mayoría de los casos las mujeres quieren seguir con su vida de una manera tranquila y descansada.

Es recomendable que te mantengas en contacto con los profesionales que te van a acompañar en el parto para que ellos estén preparados y al tanto de tu progreso y puedas estar tranquila sintiéndote cubierta y con el apoyo apropiado para cuando el parto se inicie.

borramiento

Figura 3: borramiento y dilatación del cuello del útero

Cambios durante el parto

Aquí finalmente estamos de parto y debemos trasladarnos al lugar donde hemos planificado tener a nuestro bebé (clínica, hospital, casa de partos o quedarte en casa). Cuando el parto progresa, las contracciones aumentan en fuerza, frecuencia y duración. Las contracciones de la dilatación avanzada son muy intensas duran de 1 a 1.5 minutos y su frecuencia varía, pueden darse cada 2 o 3 minutos. Generalmente estas contracciones no se detienen, se extienden hasta la región lumbar y parte superior del abdomen, se hacen más fuertes o intensas a medida que pasa el tiempo y hacen que la mujer sea incapaz de hablar con otras personas.

Dilatación completa

En esta primera etapa del parto se da la dilatación completa del cuello del útero. La madre debe mantenerse tranquila y muy relajada para que pueda liberar oxitocina que es la hormona que promueve las contracciones eficientes del útero. La oxigenación de la madre es también esencial en especial entre cada contracción y además es muy relajante y energizante.

Etapa de transición

Cuando el cuello del útero está completamente dilatado hay una etapa de transición en la que las contracciones paran y le dan tiempo a la mujer y al bebé a descansar un poco para poder iniciar el expulsivo. Esta etapa puede ser mas larga o mas corta dependiendo de cada mujer y el entorno en el que se encuentre.

Expulsivo

Luego de la etapa de transición la madre empieza a sentir la necesidad de empujar (es una sensación parecida a la de hacer caca – reflejo de Ferguson). Las contracciones durante el expulsivo son muy parecidas en frecuencia e intensidad a las contracciones de la fase activa de la dilatación. Aquí cada mujer debería seguir su instinto y empujar como su cuerpo se lo pida. Pujar cuando la mujer no tiene una contracción es muy contraproducente, la cansa, no ayuda al bebé a bajar y no le permite oxigenarse a ella y a el bebé en la fase de descanso. Al final de esta etapa el bebé ha nacido.

Alumbramiento

La etapa final del parto es el alumbramiento de la placenta. La mujer siente contracciones suaves e irregulares que permiten el desprendimiento de la placenta del útero y su salida.

etapas del parto post

Figura 4: Etapas del parto

Bibliografía

  1. www.midwiferytoday.com/articles/timely.asp
  2. www.yourbirthcoach.com
  3. www.sciencedaily.com
  4. http://porunpartorespetado.blogspot.com
  5. www.nlm.nih.gov/medlineplus
  6. www.birth.com.au