El nacimiento de Manuela

Tres años después nace Manuela, también en casa y aquí esta mi historia de parto…

Esta vez, ya formada como doula y habiendo acompañado a otras mujeres en sus partos, no lo dudé, me acompañó (además de mi comadrona estrella Menchu, Maite estaba de viaje) mi querida amiga Marta sin cuyo apoyo esta historia no hubiera sido igual…

Son estas mujeres hermosas y muchas más que han estado a mi lado todos estos años las que me motivaron (y me siguen motivando) a devolver todo aquello que recibí y más, mucho más, pues vivir tu maternidad cobijada, protegida, querida y respetada es un derecho que toda mujer debería tener.

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Todo comenzó un día de Luna Llena, el 22 de Octubre de 2010, tres días después de mi fecha probable de parto. Había dejado de pensar cuando nacería mi pequeña pues sabía que tenía poco que opinar al respecto, Manuela decidiría cuando estaba preparada e iniciaría el parto… su primera gran decisión, o mejor dicho segunda, la primera fue el decidir que quería vivir en nuestra familia.

parto manuela 4

Al quedarme embarazada de Manuela (mi segunda hija) Almudena de 2 años (mi primera hija) aún tomaba el pecho, dormía en brazos y pasábamos casi todo el día juntas… fue un embarazo buscado y por supuesto deseado pero al mismo tiempo fue el inicio del cambio en mi relación con mi pequeña Almudena pues necesité encontrar un espacio para aquella bebé que vendría al mundo en 9 meses … en fin, que el bienestar de ambas niñas estaba en mi mente y pensaba cada día como haría para poder repartirme y darle a ambas todo lo que necesitaban…

Almudena nació en casa y por supuesto teníamos pensado que Manuela también naciera así… además, queríamos que Almudena estuviera en casa durante el parto y que participara en el siempre que así lo quisiera. Nuestra maravillosa amiga Marta vendría a estar con ella durante el parto para darle a ella un soporte emocional en el que refugiarse de necesitarlo… la verdad es que aunque sabía que los niños viven los partos con mucha naturalidad me preocupaba que se sintiera desatendida o abandonada al no poder estar con ella porque tenia que estar con Manuela, pariéndola!!!

Pues así, en estos pensamientos y sensaciones andaba yo cuando Manuela decidió que ya no estaba tan a gusto en el útero de mamá y rompí aguas el día 22 de Octubre a las 11 pm. La verdad es que ella ya me había estado dando varias señales de que el parto estaba cerca toda la tarde pero yo me centré en bañar a Almudena, darle de comer, leerle cuentos, abrazarla mucho pero que mucho… sentía que algo se rompía para dar paso a una nueva vida… además Almudena estaba muy inquieta (por supuesto yo sabía en el fondo que el parto estaba MUY cerca y era yo la que estaba inquieta) y vomitó y hasta se hizo pipí en la cama… es cierto que tenemos mucho amor que dar y que podemos amar a todos nuestros hijos por igual y que podemos como familia encontrar el equilibrio con el tiempo y disfrutar de ser más, de estar juntos… pero eso lo se ahora, dos años después… ese día mi corazón estaba confundido y bueno, es normal… muchos “segundizos” pasamos por ello.

Pues volviendo al parto… ya con la peque dormida y yo con la fuente rota llame a Menchu (mi maravillosa matrona que me había acompañado en el nacimiento de Almudena) y le dije que aun no tenia contracciones regulares pero que había roto la fuente que ya le avisaba lo que sea. También llamé a Marta y se lo conté.

Pasé una noche en duerme vela con contracciones irregulares de baja intensidad, dormí con Almudena esa noche sin decidirme a entregarme al parto, resistiéndome un poco la verdad.

A la mañana siguiente Manuela seguía insistiendo en que ya era hora de ponernos las pilas y parir, las contracciones continuaban, a veces regulares, a veces irregulares… Almudena estaba a mi lado todo el tiempo, le contaba cuentos, nos abrazábamos… ahora se que era yo quien aun no quería soltarla, que ella solo me estaba acompañando, esperando a que me decida a entregarme al parto de su hermana que era lo que tocaba.

Como a las 8 de la mañana llamé a Menchu y a Marta y les conté que aún el parto no estaba del todo encaminado pero que me gustaría que vinieran, les dije que lo hicieran con calma. Menchu llegó a las 10 am y conversamos un rato y me preguntó si quería que me haga un tacto, yo le dije que si y alrededor de las 10.30 am me dijo que estaba de 1 cm!!! HORROR!! Sentí que el mundo se me caía encima… faltaba tanto para que naciera Manuela (o eso pensaba yo). Me dijo que por si acaso se quedaba un rato en casa para ver que pasaba y de pronto me dejó sola y además se fue a jugar con Almudena a su cuarto. Me impresionó como mi hija (que nunca se iba con nadie que no fuera yo) rápidamente le cogió de la mano y le pidió que la acompañara a su cuarto a jugar… los niños son realmente sabios y como saben que es lo que necesitamos… pues me quedé sin excusas para no parir y entregarme de lleno a mi pequeña Manuela que me esperaba también para nacer… me puse manos a la obra y deje que la maravillosa naturaleza siguiera su curso… no se en que momento llegó Marta y le dio unos besos y abrazos maravillosos a Almudena y sentí finalmente que yo estaba lista para recibir a Manuela, que Almudena estaría bien y deje todo de lado y me puse a parir!!!

Fue un final de parto intenso y rápido, junto con Javier, mi pareja, viví contracciones muy intensas, pequeñas ráfagas de llanto, de soltarlo todo, de gritar, de sentirme libre para ser yo misma… sentí una entrega total a ese momento maravilloso. Estuve de pié durante la dilatación y a cuatro patas apoyada en el sillón durante el expulsivo… que posición mas cómoda para parir… sientes que te abres de una manera impresionante (o así lo sentí yo)… sentí a manuela correr (porque corrió) dentro de mí, atravesándome entera, sentí el anillo de fuego arder y supe que ya estaba aquí… en tres pujos ahí estaba ella, llorando con todas sus fuerzas haciéndose notar.

Manuela nació a las 11.55 am del día 23 de Octubre (1 hora y media después del único tacto que me hizo Menchu, en el que me dijo que estaba de 1 cm). Un día soleado, abrió sus ojos hermosos y la ame con locura y con pasión. Almudena mi hija mayor vino al escuchar el llanto y nos besamos. Nos sentamos los 4 en el sofá a disfrutar y a esperar a parir la placenta… Almudena quedó fascinada con el nacimiento de la placenta y habla de eso muy a menudo cuando juega a parir o cuenta como es un parto. Nos quedamos ahí los 4 acompañados de Menchu y Marta, siempre respetuosas y amorosas… charlando, disfrutando!

Les dejo el link del video con fotos del parto…

http://vimeo.com/23823497

y algunas fotos…

parto manuela1

parto manuela2

parto manuela 3

parto manuela 5