El nacimiento de un nuevo hijo, como acompañar a nuestro hijo mayor en esta nueva etapa

El nacimiento del segundo hijo puede ser difícil para la madre pues su vínculo con su hijo mayor es muy fuerte y se cuestiona constantemente si será capaz de darle a ambos hijos todo lo que necesitan. Ella sabe que al nacer el bebé su energía física estará casi al completo dedicada a él y que el hijo mayor se tendrá que adaptar a esta nueva situación y que puede sentirse desplazado. Esto puede ser muy doloroso y hasta confuso pues por un lado se siente feliz y emocionada por el nuevo bebé que viene y por otro triste por el dolor que piensa sentirá el hijo mayor.

El padre también está descolocado pues hasta ese momento el referente emocional del hijo mayor ha sido la madre y ahora sabe que le toca a el acompañarlo y proveerle de todo lo que necesita. Muchas veces, en especial con niños menores de 2 años que están aún en un estado de dependencia exclusiva de su madre, la situación se complica pues para el niño es difícil comprender esta situación y puede resistirse a los cuidados de otra persona que no sea su madre.

El hijo mayor presiente los futuros cambios en su vida y puede estar asustado. Este niño no eligió tener un hermano y no sabe, ni sabrá en el corto plazo, que probablemente la presencia de un hermano tendrá un impacto positivo en su vida. Hay una analogía muy divertida que me dijeron alguna vez que creo demuestra con claridad el sentir general del niño mayor en el postparto. Imagínate que llegas a casa un día y encuentras a tu pareja con otra persona en la cama, están juntos y felices, tu pareja no para de elogiarlo y abrazarlo. Y para colmo tu pareja te dice, con una sonrisa, que de ahora en adelante esta persona vivirá contigo y que no solo tienes que compartir tu vida con el sino que además tienes que quererlo y que cuidarlo. ¿Cómo te sentirías?

Todas estas situaciones y sensaciones son reales y aunque parece un poco terrorífico puesto de esta manera, todos sabemos que no lo es tanto. Que el nacimiento de un nuevo hijo es hermoso, que al mediano y largo plazo los hermanos juegan y se acompañan, además de pelearse claro, y que una familia mas grande es divertida y que el equilibrio llega tarde o temprano.

Entonces, ¿como hacemos para lograr adaptarnos, en especial nuestro hijo mayor, a esta situación con amor y respeto, minimizando el dolor para todos?

Aquí les dejo unos cuantos consejos para “vivir” el nacimiento de un nuevo hijo… y sobrevivir para contarlo…

Durante el embarazo:

charla hijos mayores

  1. los padres no deben proyectar sobre su hijo (en especial si es menor de 4 años) su propio placer del nacimiento y sus emociones. Por ejemplo, hablar del recién nacido como un regalo para el hermano o como alguien con quien jugar o como alguien que les hará felices puede hacer que el mayor luego se sienta engañado. El hermano mayor irá comprendiendo lo beneficios con el tiempo, no en el postparto
  2. es importante que el hijo mayor comprenda que el bebé no es un ser pasivo (como un muñeco) sino por el contrario que es un ser vivo con necesidades urgentes. Es ideal preparar al niño para la realidad de que muchas veces las necesidades del bebé son más urgentes que las suyas
  3. es importante recordarle al hijo mayor cuanto lo queremos y que aunque la dinámica familiar cambiará el siempre seguirá siendo amado
  4. es importante que hablemos con nuestro hijo sobre como nos vamos a sentir nosotros, que probablemente estaremos todos cansados y que no siempre será una experiencia placentera. De esta manera le dan también al mayor permiso para poder expresar sus sentimientos, aunque sean negativos respecto al bebé
  5. si tu hijo muestra interés por aprender más cosas sobre su futuro hermanito, pueden realizar juntos diversas actividades para que participe y para fomentar ese interés:
  • ver fotografías de cuando era un bebé
  • leer libros sobre cómo nacen los bebés
  • visitar amigos que tengan bebés
  • pensar en posibles nombres para el bebé
  • llevarlo al médico para escuchar el latido del corazón del bebé.

En el postparto:

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Es inevitable que cuando el bebé nazca el mayor reciba menos atención y tiempo de la madre. El mayor tiene la necesidad de ser tranquilizado con respecto a su lugar en la familia y en cuanto al amor de sus padres. Aquí algunos consejos:

  1. es importante observar al niño y estar a la escucha de sus sentimientos, aunque estos no sean del todo fáciles o positivos
  2. el papel del padre en el postparto para el hermano mayor es esencial. Desde ese momento será su referente emocional y debe suplir muchas de las actividades que hacía con su madre. Debe ser su reemplazo para dejar a la madre y el nuevo bebé estar juntos tranquilamente. Debe ser un padre presente y activo en este momento de inseguridad para el hijo mayor. Los abuelos también pueden jugar el rol de acompañantes del hijo mayor complementando el equipo de apoyo para el hijo mayor
  3. el niño mayor no puede sentirse apartado del todo del espacio con su madre. Cuando el bebé descansa la madre puede tener momentos de ternura con su hijo mayor, de conversación, de estar juntos tranquilamente. La madre debe intentar prever su rutina con el nuevo bebé para poder encontrar espacios para ocuparse del hijo mayor. Es importante que la madre busque cada día pasar algún momento donde le de atención exclusiva al hijo mayor. En estos espacios es importante hablar de otras cosas que no sea el bebé, excepto que el niño quiera hacerlo
  4. cuando amamante al bebé probablemente el hijo mayor querrá atención y puede tener preparado juguetes cerca, comida, un espacio especial para el mayor en la habitación para poder satisfacer sus necesidades rápidamente mientras atiende o amamanta al bebé
  5. el niño mayor puede regresionar, tener problemas de sueño y pedir atención constante. Esto es normal pues se da cuenta que para tener la atención de mamá debe comportarse como un “bebé”
  6. si su hijo empieza a portarse diferente, a saltarse normas, a “portarse mal” tiene que tener en cuenta que es normal, compréndalo y acéptelo. En estos casos lo que necesita probablemente es expresar sus sentimiento y más atención (pasar tiempo de calidad con su madre)
  7. intente mantener las rutinas del hijo mayor lo mas regulares posible y evite hacer cambios evolutivos importantes (dejar el pañal, quitar el chupón, ir por primera vez al nido)
  8. no fuerce al mayor a quedarse con los abuelos, amigos o familiares si no quiere porque puede sentirse desplazado
  9. es importante que el mayor se sienta parte del acontecimiento y que participe dentro de sus posibilidades. Después del nacimiento el hijo mayor puede ayudar a la madre con los cuidados del bebé, tocarlo, darse cuenta que ahora existe fuera del vientre de su madre. Sin embargo, es importante que no sienta que es su responsabilidad cuidar del bebé constantemente pues puede ser problemático para la madre (a nivel práctico) y frustrante para el hijo (pues su ayuda puede resultar cansada y difícil para mamá y ser una situación estresante para todos). Podemos elegir una actividad al día donde el mayor participe de manera activa que resulte en una experiencia placentera para todos, esta actividad podría ser el baño por ejemplo
  10. el niño a veces contiene su hostilidad por miedo a perder el amor de sus padres. Es importante que le hagamos saber que puede expresar sus sentir y que es normal que a veces no sienta cosas positivas por su hermano menor. Podemos contarle como nos sentimos de pequeños si hemos sido hermanos mayores. Contar nuestra experiencia de niños los acerca a nosotros y se sienten identificados y apoyados.

Mas allá del postparto, las fases de la rivalidad y los celos

A pesar de todos nuestros cuidados, la hostilidad del hijo mayor a veces no puede ser eliminada completamente. Es un elemento normal en la relación de hermanos y que a futuro le permitirá aprender a vivir los celos en sus vida adulta.

La rivalidad no se ve necesariamente desde el primer momento, puede haber picos de celos seguidos de etapas de equilibrio. Muchas veces hasta que el bebé no cumple el año los niños mayores no expresan su rivalidad directa. Por ejemplo, en el segundo año puede suceder que los hermanos se enfrenten finalmente como adversarios en competición directa por objetos o personas, en especial la madre.  Es en este momento que el bebé empieza a caminar y a interactuar como un niño, a quitarle, destruir y romperle cosas.

Cuando los niños crecen hay que intentar mantener los espacios de atención exclusiva con cada uno. Es bonito hacer cosas en familia pero es necesario que cada niño se sienta único y especial en algunos momentos. Los padres se pueden turnar para darle a los hijos estos momento de atención especial y exclusiva. Muchas veces con sólo salir de la rutina y darles un abrazo o decirles como nos sentimos se aplacan los celos y la rivalidad.