El útero que no conocí

He estado releyendo el libro de Casilda Rodrigáñez Busto  “Pariremos con placer” y pensé en compartir su saber sobre la función fisiológica natural del útero. Me parece esencial que re-aprendamos que el útero es el órgano sexual primordial de la mujer, que es un músculo poderoso capaz de dar placer en todas sus dimensiones… pero hace falta volver a conocerlo.

Este post es una reproducción parcial, con algunos comentarios personales, de ciertos pasajes del primer capítulo del libro.  Me gusta leer a Casilda Rodrigáñez pues me obliga a ser conscientes de que existe una represión histórica de las mujeres, relacionada a la sexualidad y la libido femenina. Y no podemos no hacerle frente pues no sólo nos hace daño a nosotras, sino también a la sociedad como conjunto, pues afecta la manera como vivimos nuestra maternidad y afecta la manera como parimos, criamos y socializamos a nuestros hijos. Podemos hacerlo desde la desconexión y el acorazamiento o podemos tomar el control de nuestras vidas, de nuestros cuerpos y vivir intensamente y disfrutar de nuestra esencia… la verdadera esencia femenina.

taller la diosa Imagen: Taller La Diosa (www.facebook.com/taller.ladiosa)

El libro comienza citando a William Reich (1956) que dice que el mundo no cambiará hasta que el bienestar de la criatura recién nacida no prevalezca sobre cualquier otra consideración. Mientras los úteros estén contraídos y sean espásticos no podrán nacer y criarse seres humanos libres. Dice que durante siglos los úteros de las mujeres han sido espásticos, y por eso los nacimientos han sido dolorosos.

Para Casilda Rodrigáñez, si queremos comprender como es posible que el útero “funcione” con dolor, o por el contrario, con placer, debemos comenzar por comprender algunos aspectos de su fisiología. El útero es una bolsa formada por haces musculares, con una puerta de salida, el cérvix, donde estos haces se concentran para cerrar la puerta herméticamente con el fin de sostener el peso del feto contra la fuerza de gravedad; y al mismo tiempo, poder abrirse para que salga el bebé a término. Cuando los humanos comenzaron a caminar erguidos, la bolsa uterina fue un gran avance evolutivo pues resolvió la contradicción de ser un envoltorio protector para que crezca el embrión y permitir su salida al llegar a término. El útero está compuesto de un tejido muscular fuerte y a la vez elástico y flexible.  Elástico para albergar al bebé que crece, fuerte para apretar las fibras del cuello y aguantar 10 ó 12 kg de peso contra la fuerza de gravedad y flexible para la total relajación y apertura del cuello. Todo eso va de la mano con un dispositivo de cierre y apertura en el que participa el sistema neuroendocrino y neoromuscular, el cual depende de la sexualidad de la mujer… específicamente del orgasmo y el proceso de excitación previa… el orgasmo uterino (que hoy en día es muy poco conocido) fue el invento evolutivo para accionar rápida y eficientemente la apertura del útero.

fibras musculares utero

El orgasmo femenino auténtico no se produce ni en el clitoris ni en la vagina, tiene su origen en el cuello del útero. Las contracciones rítmicas de las fibras musculares uterinas son un elemento esencial del orgasmo femenino convirtiendo al útero en el centro del sistema erógeno de la mujer pues actúa como una caja de resonancia del placer. El orgasmo cervico-uterino es el mas intenso y de mayor placer pues se extiende por todo el organismo.

Lamentablemente hoy en día hay un gran desconocimiento de la sexualidad uterina femenina, muchas mujeres han perdido la conexión neuromuscular con su útero. Casilda Rodrigánez propone que esto se ha dado principalmente por la socialización de las niñas en un ambiente de inhibición sistemática de su sexualidad, evitando que las conexiones neuromusculares se establezcan. Estas niñas se han convertido durante generaciones en adultas que no sienten ni perciben su útero. Mujeres (muchas de nosotras) que desde generaciones ya no viven según su propio deseo, que viven desconectadas de su cuerpo y terminan con un útero espástico que se mueve con espasmos y contracciones violentas, un útero doloroso. Entonces, conocen sólo una sexualidad femenina, una que va del clítoris a la vagina, y se habla solamente del orgasmo clitoridiano y vaginal. 

El estado normal de la mujer debería ser el de tener el útero relajado y suelto, un útero que se mueve rítmicamente y que al hacerlo da placer, bienestar. Esto se aplica no solamente al parto, sino a todo el ámbito de la sexualidad femenina. Un útero suelto y relajado tiembla siempre, en todo momento, pero su movimiento se percibe mas cuando menstrúa y cuando se abre durante el parto… un movimiento que puede ser placentero o doloroso. 

Existen grupos de mujeres que buscan y trabajan el tema de la re-conexión con el útero, del reconocimiento de los ciclos femeninos, del auto-conocimiento corporal. Lamentablemente, hoy en día son aún muy pocos. Pero eso no debe desalentarnos. Si tienes oportunidad de participar en alguno, o de hacer el viaje de manera autodidacta, anímate, me parece que vale la pena.

siente tu úterp de Tienda LunarImagen: Tienda Lunar (www.facebook.com/tienda.lunar)

Citas extra:

En su libro Casilda Rodrigáñez incluye una recopilación de investigaciones del siglo pasado sobre sexualidad femenina. Les dejo unas cuantas citas sobre el dolor y el placer durante el parto relativas a la función fisiológica del útero:

Lo que hoy conocemos como contracciones uterinas normales son en realidad calambres, contracciones altamente patológicas, puesto que el útero debiera distenderse suavemente, con un movimiento rítmico y ondulante, de arriba a abajo, y tan suave y tierno como la respiración de un bebé cuando duerme (Frederick Leboyer 1975).

El dolor en el parto es algo patológico. El parto naturalmente es indoloro (Dick Read 1933).

La acción y utilidad del útero es concebir y engendrar con un placer extremo (Ambroise Paré 1575).