El destete, cuando no sabemos como ni cuando hacerlo…

Este último mes ha sido el de la asesoría hacia el destete y debo contarles que he aprendido muchísimo de las mujeres y bebés que me han permitido acompañarlos en su proceso. El destete puede ser un quebradero de cabeza y corazón para las madres cuando no se tiene la información y el apoyo apropiados. Yo misma recuerdo los procesos de destete de mis dos pequeñas y, si pudiera volver atrás, los haría diferente.

Entonces he decidido escribir sobre el destete, aquella sombra que nos confunde en momentos de cansancio y agotamiento, pues es generalmente la sobrecarga de la madre la que genera la necesidad de destetar al bebé. Siempre que inicio una asesoría al destete lo primero que analizamos juntas es lo que realmente necesita y quiere la madre, muchas veces lo que quiere es descanso, otras espacio personal y, a veces, no hace falta destetar para obtenerlos. A veces si. Por eso, primero es esencial definir las necesidades reales de la madre y analizar sus sensaciones, antes de generar cualquier estrategia hacia el destete.

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Hablemos de lactancia… todos sabemos que genera un vínculo hermoso de entrega, que es un momento íntimo entre dos personas que se aman, en especial luego de su establecimiento, pues es cierto que el inicio puede ser difícil a veces (pueden ver un post sobre las claves para el inicio de la lactancia aquí). También les comparto un post con preguntas básicas sobre lactancia aquí. Pero a veces no lo es tanto, a veces llega el día en que nuestro pequeño está enganchado al pecho y nosotras no nos sentimos bien. ¿Cuando y porque ocurre esto? depende de cada mujer y cada niño. No hay un momento único para el destete, puede ser a los meses o inclusive a los años del nacimiento del bebé, tanto el destete temprano como la lactancia prolongada son posibles y saludables.

Como decía antes, cada mujer debe decidir destetar a su bebé en el momento que lo crea conveniente. Lo importante es que el destete se de usando la intuición como guía. El destete artificialmente impuesto, por familiares, profesionales o agentes externos, no es recomendable, puede ser una experiencia perjudicial tanto para la madre como el bebé.  Para lograr un destete eficiente es importante que la madre este segura de lo que quiere hacer y como quiere hacerlo . Cuando la madre no lo tiene claro le da mensajes confusos al bebé que no sabe muy bien que hacer, como canalizar sus sensaciones o frustraciones, o en que dirección poner sus energías. Además, la madre no desarrolla una estrategia consciente de como destetar y puede ir para adelante y para atrás en el proceso lo que hace el destete más largo y doloroso. No hay una manera única de destetar, lo que si hace falta es el convencimiento real y claro de la madre de que el destete es lo mejor para ella y su familia. A veces la madre ni siquiera quiere destetar y está sometiéndose y sometiendo a su bebé a un sufrimiento innecesario.

Cuando la madre decide destetar, y está segura de que eso es lo que quiere hacer (soy una pesada con este tema pero es que me parece vital), debe hacerlo con calma y paciencia, teniendo en cuenta las necesidades de su bebé y su etapa de desarrollo emocional para poder ayudarlo y ayudarse a enfrentar los cambios con seguridad y fortaleza. Es importante ser muy sensibles a las señales que nos dan nuestros hijos pues a esta edad no son capaces de expresar con palabras lo que sienten o necesitan. Acá les comparto algunos datos sobre el desarrollo emocional de los pequeños para que, dependiendo de la edad a la que decidan destetar, puedan acompañar a su bebé con tranquilidad.

Si se hace el destete antes del año el bebé se amoldará con mayor facilidad al cambio de rutina. La madre puede ir disminuyendo de a pocos las tomas y reemplazándolas por alimentos sólidos y fórmula. Inclusive puede mantener un par de tomas más allá del año con horarios, la de antes de dormir y/o la de la mañana. Muchas madres lo hacen así y mantienen esta rutina hasta los dos años. Como dato extra les cuento que antes del año hay una etapa ideal para el destete, alrededor de los 10 meses, cuando los bebés pasan por una transición en el proceso de toma de alimentos sólidos y muchos de ellos empiezan a alejar sus tomas, inclusive a saltarse muchas tomas. Si tu ideal es destetar al final del primer año puedes aprovechar esta etapa para hacerlo con facilidad.

Si tu ideal es seguir amamantando mas allá del año y seguir haciéndolo a demanda debes tener en cuenta que cuando el destete se hace entre los 18 y los 36 meses puede ser un proceso más lento y complejo ya que el apego afectivo de la madre y el bebé depende fuertemente de la lactancia. En esta etapa el destete generalmente viene de una necesidad de la madre pues los niños están muy a gusto con su teta y es poco probable que ellos decidan el destete. Esto no quiere decir que la madre no deba decidirse por un destete, puede y debe hacerlo si no se siente a gusto, recuerden que el bienestar de la madre es esencial para el cuidado del bebé. La madre si importa y sus sensaciones y sentimientos, también importan. Lo que quiero explicarles con mas detalle es el proceso de desarrollo emocional de los niños pues la mayoría de mujeres que deciden mantener la lactancia mas allá del año destetan en esta etapa y suelen ser procesos de destete dolorosos y complicados y, no tienen que ser así, si tomamos en cuenta las necesidades del bebé.

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En la infancia temprana el niño tiene una lucha interna continua por reconciliar su necesidad de autonomía y su necesidad de cuidado y protección parental, el pequeño pasa de ser un bebé a ser un niño. De los 18 a 36 meses es la edad donde la ansiedad por la separación es más intensa. Muchos psicólogos llaman a esta etapa la “sombra” pues los niños necesitan monitorear constantemente los movimientos de su madre. En esta etapa los niños se vuelven muy demandantes y piden mucha atención. ¿Porque sucede esto? Después de la etapa del descubrimiento de sus capacidades motrices y exploración intensa (12 a 18 meses), el niño necesita reforzar la figura materna como base de seguridad emocional. Esta es una etapa de recarga de energía para la etapa intensa que se avecina. Por estas razones, un destete en esta etapa es difícil para el bebé. Si tu ideal es destetar en esta etapa ten mucha paciencia, empieza a poner límites claros con respecto a la teta y mantente firme. En esta etapa el rol del padre es esencial pues puede realizar los cuidados “maternales” con el bebé para que comprenda poco a poco el cambio de rutinas y dinámicas en casa.

Si decides destetar mas allá de los 36 meses, tu pequeño ya no es un bebé, es un niño y tendrá más herramientas para comprender los límites y cambios de rutinas. Esta es una etapa donde los procesos de destete son más fáciles pues el niño tiene vínculos fuertes con ambos padres y con las personas cercanas de su entorno, empieza a socializar mucho más y su interés por conocer el mundo es enorme.

Y ya está… para mi lo mas importante es que cada madre defina con sinceridad que es lo que realmente quiere, busque el apoyo necesario para lograrlo y que comprenda que la teta es hermosa y maravillosa pero que hay muchas otras maneras de dar amor a nuestros hijos. La teta no puede ni debe definirnos, ni cuando das el pecho a demanda a tu niño de 3 años, ni cuando has decidido destetar a los 3 meses. Todo es posible cuando se hace desde el amor, siendo fieles a nuestro instinto y necesidades… esta es la base de una maternidad respetuosa y saludable.