Duelo gestacional y perinatal

Hace tiempo que quería escribir sobre este tema pero no encontraba la mecha dentro de mi para hacerlo. Esta vez mi mecha ha sido ketty, una mujer valiente y amorosa que vivió hace poco una experiencia de parto prematuro rodeada de indiferencia y maltrato, que recibió a su bebé ella sola (no por querer hacerlo sino por falta de interés y seriedad de quienes la atendían) y lo acompañó a morir segundos después, también en soledad. Ahora que lo medito con calma tal vez hay que agradecer el regalo de la soledad y el abandono pues pudo ella parir a su hijo, cogerlo en sus brazos, mirarlo, hacerle una foto y echarse a dormir a su lado hasta que finalmente fue atendida por el personal sanitario. El regalo de acompañar a tu bebé en el camino hacia a la muerte con dignidad, amor y respeto. El regalo de darle su lugar en la vida, de recordarlo para así poder seguir adelante.

elena

Imagen: Elena Papiel

Como doula me toca acompañar el nacimiento, momentos hermosos de felicidad y alegría, pero como la vida siempre va de la mano de la muerte, también me toca acompañar el duelo y la pérdida. Son partes de una misma moneda, la vida y la muerte. Y aunque a veces uno sólo quiere ver una cara, la otra es también importante y hay que darle su lugar, pues el aprendizaje que trae puede ser también hermoso y feliz cuando lo hemos asumido y aceptado, cuando hemos sanado.

Pero lamentablemente hay muchísimas mujeres que viven el duelo perinatal y gestacional en soledad pues generalmente no está reconocido por la mayor parte de nuestra sociedad. Viven un duelo lleno de dolor oculto que no les ayuda ni les permite afrontar sentimientos como la culpa, la ira, la incomprensión, la sensación de fracaso, la frustración. Un duelo que las empuja a olvidar y negar. Un duelo que no les permite la transformación, la aceptación, la recuperación, el recuerdo.

Independientemente de cómo se produjo la pérdida y del momento en que sucedió, todas las mujeres que atraviesan un proceso de duelo tienen que lidiar con sentimientos y emociones complejas. El duelo es un periodo que requiere tranquilidad, descanso, contención humana y empatía. Es esencial  que reconectemos con nuestro cuerpo y que nos alejemos de lo que nos hace daño y de quienes nos hacen daño. Porque el duelo perinatal y gestacional es muy duro, aunque nadie lo diga, es muy difícil abrazar la muerte cuando precisamente querías estar abrazando la vida.

Y lo peor de todo es el olvido. La estrategia actual de nuestra sociedad busca que las mujeres sólo piensen en el futuro, dejando de lado e ignorando su dolor, obligándolas a olvidar a ese bebé que partió muy pronto, forzándolas a volver a ser las mismas. ¿Podemos ser las mismas después de vivir una pérdida? ¿Queremos realmente olvidar a nuestro bebé? Todos los hijos, los nacidos y los que nos dejaron pronto, se merecen su espacio. Y todas sus madres también. Un espacio sin juicios, donde se respeten sus ritmos de recuperación, donde se les escuche y contenga, donde se les de amor sin condiciones.

2 thoughts on “Duelo gestacional y perinatal

  1. Gracias, por escribir lo que no se dice. Yo lo he pasado , lo he vivido. Gracias a la naturaleza de forma natural, respetada y con amor, por que así lo decidí. Pero es un caso aislado y se necesita hablar del tema, vivirlo y hacer el luto, como bien dices “es muy difícil abrazar la muerte cuando precisamente querías estar abrazando la vida.” Gracias por expresar lo que muchas callamos ♥

Comments are closed.