Las mujeres sabemos pujar

¿Quién puede comer por ti? Nadie, es obvio.
¿Quién puede dormir por ti? Nadie, otra vez.
¿Y quién puede parir en tu lugar? Nadie.
Realmente nadie más que tu. Tú y solamente tú.
En el momento en el que puedas interiorizar este concepto fundamental resolverás cada uno de tus problemas y dejarás de buscar a una persona o un lugar para dar a luz.
Entenderás entonces que hay una sola cosa que hacer:
…quedarte cerca de ti misma

Frédérick Leboyer

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Una de las cosas que me preguntan las mujeres al comenzar las clases de preparación al parto es cuando voy a enseñarles a respirar y pujar para el parto. Es una gran preocupación de las parejas que tiene su base en la gran cantidad de historias que escuchamos sobre como funciona el trabajo de parto en las clínicas. Historias de amigos y familiares, historias de la tele. En todas esas imágenes visuales o auditivas casi siempre hay una mujer a la que se le está diciendo que hacer y como hacerlo.

Yo siempre les contesto, no hace falta, las mujeres sabemos respirar y pujar.

Cuando una mujer se deja llevar por los impulsos naturales de su cuerpo sabrá exactamente cuando y como respirar, de la misma manera que podrá pujar a su bebé cuando sienta la necesidad de hacerlo y lo hará como desee, probablemente será cuando su bebé este correctamente posicionado y listo, no antes. Pujar y respirar son respuestas fisiológicas naturales que generalmente pueden ser realizadas sin ayuda ni dirección de otros. Inclusive si la madre se encuentra bajo los efectos de la anestesia epidural, los pujos espontáneos son posibles y además, saludables.

El tema de la respiración es de alguna manera mas llevadero pues la mujer durante la dilatación tiene mas espacio y tiempo de estar a solas en la sala, de hacer las cosas a su manera. Pero el pujo dirigido se realiza de manera rutinaria en casi todos los partos, a pesar de que existen investigaciones recientes que sugieren que dicha práctica no beneficia ni a la madre ni al bebé sino que más bien, puede tener desventajas para ambos.

Una muestra de su extendido uso es que en casi todos los programas de psicoprofilaxis hay sesiones donde se trabaja la técnica de pujo dirigido y si haces una búsqueda en internet obtienes cientos de páginas con consejos prácticos para poder pujar correctamente durante el parto.

Se piensa que esta corriente de “pujo dirigido” se originó con el objetivo de reducir el tiempo del periodo expulsivo, en un intento por disminuir los riesgos para la madre y el bebé. Sin embargo, se descubrió con el tiempo que un período expulsivo largo no era necesariamente peligroso para la madre o el bebé. Es más, hoy en día se considera normal para una primeriza un período expulsivo de hasta tres horas.

Pero la corriente se mantiene y continuamos viendo de manera rutinaria escenas donde las mujeres son obligadas a pujar mas allá de sus posibilidades, de sus necesidades. El protocolo de trabajo se estableció hace mucho (por razones que ya no son válidas) y nadie se dio el trabajo de modificarlo cuando dejó de ser necesario. Rara vez he visto en estos últimos tres años de acompañamiento al parto en Lima, expulsivos de más de 30 minutos en las clínicas, siempre hay mucha prisa por sacar al bebé lo antes posible.

La OMS recomienda permitir a las madres pujar de manera espontánea, y además advierte que no se se debe obligar a las mujeres a contener la respiración y pujar durante un periodo de tiempo prolongado por sus efectos negativos como:

  • Agotamiento materno innecesario
  • Mayor tasa de nacimientos asistidos (ventosas, forceps y cesáreas)
  • Mayor tasa de episiotomías y desgarros del periné
  • Mayor riesgo de daños en la estructura del suelo pélvico de la mujer.

No dejemos que los profesionales nos aturdan con órdenes constantes durante el parto.

Busca un profesional que te apoye, que tenga mucha paciencia, que se adapte a tus necesidades, a tus propios ritmos. No hay necesidad de correr. Dile cuáles son tus preferencias y averigua si está dispuesto o dispuesta a complacerte. Si no lo está, siempre puedes cambiar.

… y por supuesto, prepárate de manera integral para el parto. Libérate de tus miedos, conoce tu cuerpo, toma consciencia de tus capacidades y posibilidades. confía en ti y en tu bebé, ambos son capaces de grandes cosas juntos.

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Nuestro próximo taller se inicia el martes 3 de marzo de 2015.