El rol de la pareja en el parto

Colaboro algunas veces con la revista Aló Bebé, me piden encargos sobre temas específicos y esta vez he trabajado sobre el rol de la pareja en el parto. Y me ha venido a pelo pues este ha sido un mes muy parido😉, he acompañado varios partos, todos con padres muy involucrados. He visto amor, entrega, besos, caricias, miradas, cantos, palabras de ánimo, risas. He visto parejas dándoselo todo y me ha gustado mucho. Me ha alegrado el saber que mi rol como doula encuentra su lugar de apoyo en un parto donde la madre y su pareja son cómplices.

pareja parto

En los últimos años las parejas han comenzado a participar activamente en los partos. Para muchas madres su presencia y participación es esencial, ellas se sienten tranquilas al saberse amadas y protegidas en un espacio de tanta vulnerabilidad. Las madres esperan apoyo y sus expectativas con respecto al rol de sus parejas son cada vez mayores.

Es un gran triunfo el que hoy en día las parejas quieran participar en el proceso, que quieran vivirlo con intensidad. Sin embargo, a veces esta expectativa suele generar inquietud y temor de no estar a la altura. Las claves para hacerlo bien son la entrega, la comunicación, la información y el amor.

La entrega. La pareja debe apoyar a la madre en sus preferencias específicas. Es importante recordar que la que va a parir es la madre y es ella quien debe liderar el proceso. Ella enseña el camino que espera allanar de la mano de su pareja. Es vital ayudarla a encontrar el espacio y profesionales adecuados, aquellos que sean respetuosos y que estén dispuestos a escuchar sus demandas, a satisfacer sus necesidades. El ideal es que decidan juntos cual es el mejor camino, pues no existe una única opción para parir, hay muchas puertas por abrir, por investigar.

La comunicación. Donde la pareja pregunta a la madre sobre sus expectativas y conversa con ella sobre lo que necesita. La pareja escucha atentamente, sin juzgar, con una mente abierta. Mientras mejor equipo hagan, mejor será su experiencia de parto. El rol de la pareja no es el de médico, partera, obstetra o doula, es el acompañante por excelencia. Debe conectar con la madre, ayudándole a tomar decisiones, haciendo todas las preguntas del caso, siendo su portavoz. Porque ambos saben lo que desean para el nacimiento de su bebé, ambos saben lo que es importante, están conectados, buscan lo mismo.

La información. Para participar desde la tranquilidad la pareja debe informarse sobre el proceso y sus posibilidades/alternativas, debe estar en los momentos importantes. Leer, investigar, ir a las clases prenatales y acompañar a la madre a las visitas con su médico, son actividades esenciales.

El amor. Aunque los profesionales que acompañan el proceso son de gran ayuda no son indispensables, pues no tienen un vínculo afectivo con la madre. El parto es un proceso principalmente emocional, donde la seguridad de la madre proviene generalmente del amor. La madre se entrega al proceso instintivo sabiéndose protegida por su pareja, recibiendo su toque de cariño. El amor de la pareja tiene un efecto trascendental en la madre que está de parto, en especial cuando la conexión entre ambos se mantiene fluida.

La pareja no es, ni debe ser, la tercera rueda del carro. Después del parto, cuando la madre y su pareja han trabajado juntos, se ven con otros ojos. Han creado una nueva historia, una nueva memoria, la del nacimiento de su bebé. Es, sin duda, una aventura inolvidable. Ambos han sido los protagonistas y han disfrutado del proceso.