El bienestar, el mejor regalo de navidad

La entrega de una madre durante la maternidad es intensa al ser este un camino donde se redefinen prioridades (se dejan atrás partes de si misma) y se trasforman dinámicas de vida. Este camino necesita estar acompañado de bienestar, es decir, de energía, cuidado y apoyo, tanto físico como emocional. Cuando una madre no encuentra este bienestar, el camino puede ser doloroso ya que resulta muy difícil criar hijos y sostener una familia desde el malestar.

Las culturas tradicionales solían criar a los hijos en comunidad, apoyándose unos a otros, procurándose bienestar continuo y atendiéndose. En la sociedad actual este patrón parece haberse perdido, las familias son cada vez más nucleares, los vínculos con la comunidad son escasos y las relaciones familiares están en algunos casos rotas o deterioradas. Esto suele traducirse en un desamparo a las madres en una de las tareas más complejas, y a la vez esenciales de la vida, el cuidado de los hijos.

Esta situación se agrava al comprobar que este apoyo tampoco se recibe “desde adentro” ya que para muchas mujeres el bienestar personal es la última de sus prioridades. Desde pequeñas se les transmite que una “buena mujer y madre” debe sacrificarse continuamente, debe complacer, poniendo primero a los hijos, la pareja, los padres y el trabajo. Esto genera madres desesperanzadas, agotadas, desilusionadas y a veces hasta enfermas; madres que parecen nunca comprender que sólo es posible entregar bienestar desde el propio bienestar.

bienestar

Parece egoísta pensar en uno mismo primero, pero no lo es. Una madre solo puede entregarse de lleno a sus hijos y a su familia si es que se encuentra bien, si es que está siendo fiel a si misma, a sus necesidades, deseos e ilusiones. Algo parecido sucede en los procedimientos de emergencia de los aviones durante los cuales se nos enseña a colocarnos la máscara de oxígeno primero para luego poder atender a los menores de edad. Mantener un estilo de vida asfixiante no es la manera, requerimos pulmones llenos de aire y cuerpos llenos de vitalidad para poder ayudar a los demás. Sin oxígeno no podremos ayudar a los demás.

Para conseguir bienestar hace falta ir cambiando de a pocos la manera cómo vivimos, cómo nos relacionamos con quienes están a nuestro alrededor y, sobre todo, como nos comportamos con nosotras mismas. Todo empieza con darnos valor, con reconocer quienes somos y qué deseamos, mirando hacia adentro cuando no nos sentimos bien, en vez de mirar hacia afuera. Debemos identificar que podemos hacer para sentirnos mejor, recordar aquello que nos ilusiona, que nos hace sonreír, que nos da placer. Abrazar a la mujer que hay dentro y darle su lugar.

Aquí les dejo una lista de actividades para quererse y mimarse. Una lista que de ninguna manera es exhaustiva, hay infinidad de maneras de hacerlo.

Emocionales
Decir que no, cuando hace falta, aprender a poner límites
Meditar, aprender a relajar el cuerpo y la mente
Buscar apoyo emocional y psicológico
Alejarse de lo que hace daño, cosas o personas, sin remordimiento
Acercarse a lo que hace bien, hacer nuevos amigos, encontrar nuevos hobbies
Comunicar lo que sentimos y deseamos
Pedir ayuda con la casa, los hijos… sin sentir culpa

Físicas
Saborear, comer rico y saludable
Descansar, darse un buen baño
Hacer ejercicio, moverse
Recibir un buen masaje, visitar a un terapeuta físico

Intelectuales
Leer para dejarte llevar por nuevas historias
Llevar un curso, aprender algo nuevo
Hacer cosas con las manos, algo que relaje y que permita desconectar la cabeza

Sociales
Conversar, escuchar
Ir a grupos/círculos de mujeres
Salir con los amigos
Ir al cine o al teatro
Bailar, cantar, escuchar música
Pasear, viajar, conocer nuevos lugares

Empiecen a pensar en ustedes mismas, nadie sabe mejor lo que necesitan para estar bien. Búsquenlo, inviertan su tiempo, dinero y energía en conseguirlo. No hace falta hacerlo todo de una, dependiendo de que edades tienen sus hijos, cual es su rutina familiar y profesional, y tantas otras cosas específicas que las definen, a partir de sus particularidades, comiencen a darse espacio, hasta encontrar el balance correcto.

Anímense, van a ver que ese es el mejor regalo de navidad. Un regalo para ustedes y para toda la familia.